Las Islas Feroe son un conjunto de islas situadas en el océano Atlántico Norte, entre los territorios de Escocia e Islandia, que conforman una región autónoma del Reino de Dinamarca.
La historia de las islas comienza con el descubrimiento de las mismas por parte de San Brendan, un monje irlandés que paso por la región durante un viaje a mediados del siglo VI. En sus crónicas el monje habla sobre “la isla de las ovejas” y “el paraíso de las aves”, y los historiadores dicen que podría hacer alusión a las Islas Feroe debido a su densa población de ambos animales.

Entre los años 600 y 800 varios monjes irlandeses se recluyeron en las islas, quién sabe si en busca de habitantes para convertir o para aislarse de la sociedad. Al ser comunidades compuestas solo por hombres, con el paso del tiempo se pierden sus rastros en las islas.
El primer texto en el cual se habla de las Islas sería “Liber de Mensura Orbis Térrea” (año 825) del monje irlandés Dicuil, quién habla de las islas al norte de Gran Bretaña, pobladas entonces por los piratas noruegos (vikingos). Sin emabrgo, Dicuil también da cuenta de las ovejas y animales, y dice que las islas han estado deshabitadas desde el principio de los tiempos.
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